La importancia de leer cuentos reside en que desarrolla la creatividad y habilidades del lenguaje. 

Los cuentos han sido, prácticamente en todos los pueblos y culturas, una forma privilegiada de transmitir sabiduría, tanto en lo que se refiere a su aplicación en lo cotidiano, como en lo que respecta a niveles más altos de conocimiento trascendente.

Los hombres que cavaron un pozo

Un hombre decidió cavar un pozo en un terreno que poseía. Eligió un lugar que consideró idóneo y cavó cinco metros, pero no encontró agua. Buscó otro lugar y en esta ocasión se esforzó más, llegando hasta los ocho metros, pero tampoco esta vez halló agua. Decidió probar en un tercer lugar y cavar mucho más, de tal modo que cuando llegó hasta los diez metros, concluyó que en su terreno no había agua y que lo mejor era venderlo.

Un día fue a visitar al hombre al cual había vendido el terreno y allí se encontró con un hermoso pozo.
––Amigo, mucho has tenido que cavar para encontrar agua. Yo cavé más de veinte metros y no encontré nada ––dijo el antiguo propietario.
––No creas ––contestó el aludido––, la verdad es que solo cavé doce metros, pero a diferencia de lo que hiciste tú, yo siempre lo hice en el mismo sitio.

Moraleja

Este breve cuento muestra algo tan sencillo como el que la perseverancia y la determinación son virtudes extraordinariamente útiles. Si además van acompañadas por la inteligencia y el sentido común, ya se convierten en algo verdaderamente magnífico, pues además, al final, el ejercicio de su práctica representa una excelente economía de medios y tiempo a la hora de alcanzar un objetivo.

Muchas veces, a personas que se quejan de la falta de frutos a su gran esfuerzo, en realidad les está sucediendo como al hombre del pozo que cavaba en lugares diferentes. Una cosa es esforzarse y otra muy distinta esforzarse del modo correcto. ¿Cuántas veces hemos observado o experimentado por nosotros mismos la frustración provocada por el esfuerzo baldío, por no haber puesto en acción los valores y virtudes que deben de acompañar al esfuerzo?

Debemos aprender a valorar adecuadamente que el esfuerzo siempre debe de estar acompañado, como en el caso del cuento que va unido a la constancia, y ambos, juntos, suelen proporcionar magníficos frutos.